UGT Andalucía denuncia la falta de compromiso de muchas empresas con la seguridad en el trabajo, y exige a la Junta más interlocución

El próximo martes, 28 de abril, se celebra el Día de la Seguridad y Salud en el trabajo. Una fecha, habitualmente reivindicativa, este año está marcada por el estado de la alarma del Covid-19, que ha incrementado considerablemente las cifras de víctimas de accidente laboral, considerados por el contagio, aunque aún no podemos conocer los datos concretos.

Desde FeSMC UGT Andalucía queremos destacar la necesidad de potenciar y mejorar los servicios de prevención que, han demostrado sus déficits a la hora de evaluar y proponer medidas para evitar el contagio a los trabajadores y trabajadoras.

Reclamamos como no puede ser de otra manera, al gobierno andaluz que mejore la coordinación entre las consejerías de Empleo y la de Salud, ya que están tomando decisiones que, a veces son contradictorias.

Queremos homenajear en estos momentos tan difíciles, a aquellos que se han mantenido en primera línea, durante todo el estado de alarma, para garantizar los servicios y los suministros básicos a la ciudadanía.

Reivindicamos el inicio de negociaciones para acordar los protocolos de actuación laborales necesarios ante la próxima desescalada de confinamiento: “protocolos que deben estar preparados, bien para un posible no deseado rebrote del Covid-19, o bien para cualquier otra pandemia”.

Hemos estado defendiendo la salud de los trabajadores, y exigiendo a las empresas y a los gobiernos que se lleven a cabo todas las medidas preventivas que eviten el contagio, sin embargo, no siempre hemos encontrado la colaboración de las empresas y muchas de ellas no han entendido la gravedad de la situación, por lo que hemos tenido que poner múltiples denuncias en la inspección de trabajo”.

ante la progresiva vuelta al trabajo, y progresiva normalización del mundo laboral: “lo deseable sería que todos se hicieran test, pero somos conscientes de las dificultades de abastecimiento, por lo que entendemos que la prioridad sería hacer test a todo el personal que se ha mantenido trabajando durante todo el estado de alarma, y que han estado más expuestos que el resto de los trabajadores.