UGT Andalucía exige ayudas a la hostelería y comercio andaluz para afrontar las consecuencias de la pandemia

El dialogo social con la Junta esta muerto y roto”.

El secretario general de FeSMC-UGT Andalucía, Eduardo Carrillo, junto con su secretario sectorial regional de Comercio, José Luis García Chaparro , ante la coyuntura que tiene el sector comercial andaluz tras la crisis sanitaria generada por el COVID 19, han ofrecido una rueda de prensa para presentar las propuestas sindicales para el pequeño y mediano comercio en nuestra Comunicad.

Dichas propuestas fueron trasladadas por escrito a la Consejería de Presidencia, Administraciones Publicas e Interior de la Junta de Andalucía y que, según Carrillo, han caído en saco roto, por lo  que “el Acuerdo para la Reactivación Económica de Andalucía” se ha quedado en papel mojado, ha señalado.

El  líder sindical de FeSMC-UGT de Andalucía, denuncia que el Gobierno Andaluz negocian y acuerdan con los empresarios,  e informan posteriormente a los sindicatos, sin darles oportunidad de aportar absolutamente nada.

Según Carrillo, “la Junta de Andalucía ha firmado con los empresarios un acuerdo para autónomos, desconociéndose si garantiza la estabilidad del empleo,  no han desarrollado ni una medida de lo firmado en el Acuerdo para la Reactivación Económica de Andalucía, considerando que las ayudas deben estar ligadas al mantenimiento del empleo, y afirma que UGT lleva 4 meses solicitando ayudas para el comercio y la hostelería, ya que éstos sectores en estos momentos no se sostienen, porque es en donde con mayor intensidad se está cebando la pandemia”.

Para  Carrillo,  “el Gobierno Andaluz tiene que escucharnos porque representamos a los trabajadores que les afectan directamente las medidas que se toman,  y porque estamos condenados a entendernos ya que se están quedando muchas familias atrás”.

El líder sectorial del comercio de UGT, Jose Luis García Chaparro, destaca que el sector comercial andaluz representa mas del 11% del PIB  de la Comunidad Autónoma, estando compuesto por mas de 137.000 empresas, que ocupan a 524.256 personas (375.957 por cuenta ajena y 148.299 como personas autónomas), con un volumen de negocio que supera los 93.000 millones de euros. El 97.5% de  las empresas, 134.033, tiene su sede social en Andalucía. En definitiva, un tejido empresarial compuesto en un altísimo porcentaje por PYMES y micro PYMES , que generan mas de dos terceras partes del empleo del sector.

García Chaparro incide en que la principal y mas efectiva ayuda que puede ofrecer la Junta de Andalucía al pequeño y mediano comercio para su supervivencia, en medio de esta pandemia de la COVID-19, es paralizar y anular todas las medidas tendentes a la desregularización del sector puestas en marcha por el actual Gobierno andaluz, especialmente en materia de apertura de domingos y festivos y ZGAT.

El secretario sectorial de comercio de UGT, considera que éstas medidas desregulatorias benefician a las grandes superficies comerciales en detrimento del pequeño y mediano comercio, ya que en su mayoría esta compuesto por autónomos que no pueden alargar su jornada de trabajo para competir con las grandes superficies, y que otra de las medidas necesarias es el apoyo mediante subvenciones para que los/as autónomos/as del pequeño y mediano comercio puedan hacer frente  al pago de ayudas del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), así como que también debería incluirse, en un plan de rescate al pequeño y mediano comercio,las ayudas al alquiler que, junto al RETA supone un parte importante de los gastos fijos de los establecimientos comerciales andaluces, y que una medida que la Junta debería impulsar, en coordinación con  la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, es la bajada de las tasas municipales para el pequeño y mediano comercio.

Igualmente, Garcia Chaparro considera que una medida más estructural es potenciar  las ayudas a la modernización del sector con apoyo y asesoramiento a las micropymes comerciales andaluzas, sobre todo en el comercio digital. Las medidas puestas hasta ahora muchas veces no llegan a las micropymes por la complejidad burocrática del proceso.

Ambos líderes sindicales señalan que  “es un error del Gobierno Andaluz, aun mas con esta coyuntura, optar por la ruptura de consensos y por la desregularización del sector, que impacta negativamente sobre mas de 130.000 empresas de pequeño y mediano comercio, sobre la cohesión territorial, sobre la vida de barrios y pueblos, sobre la cantidad y calidad del empleo, reiterando  mas de 500.000 andaluces y andaluzas y, en definitiva, sobre la sostenibilidad de un modelo mediterráneo y de proximidad”.

Los dos sindicalistas de UGT  “Entienden que la apuesta del Gobierno andaluz debe ser justamente la contraria: la regulación del sector, como mecanismo de equilibrio y sostenibilidad, eliminar aquellos espacios jurídicos que permitan por parte de grandes formatos generar situaciones de consumismo, refiriéndose no solo a la regulación de los horarios comerciales, que entienden pieza clave para la ordenación del comercio, sino también a medidas para impulsar equilibrios, (jurídicos,fiscales,laborales,normativos…), entre los formatos tradicionales, de tamaños diversos, que componen nuestro tejido comercial y los formatos disruptivos (nuevos, grandes y foráneos), y que proteger nuestro comercio pasa por equilibrar las reglas de juego de quienes irrumpen y compiten sin esas mismas reglas”.

HOSTELERÍA Y TURISMO

En relación a la hostelería, el secretario general de FeSMC-UGT, Eduardo Carrillo, refiere, con respecto al impacto de las nuevas medidas de restricción, sumadas al tiempo que llevamos de pandemia, que dentro del sector turístico hay enormes diferencias entre las estructuras y posibilidades de los diferentes centros y actividades.

Destaca que “En su inmensa mayoría, bares, pubs, discotecas y restaurantes suelen ser pequeños negocios unipersonales, regentados por un único propietario y cuyo funcionamiento es de carácter predominantemente familiar, que hay otro rango de establecimientos que pertenecen a autónomos societarios y otras variedades de pequeñas sociedades. Añade que el alquiler es uno de los mayores problemas a los que se enfrentan este tipo de pequeños establecimientos, ya que en relación con el volumen de negocios, les supone un porcentaje muy alto en sus costes, que ademas deben seguir pagando durante todo este tiempo en que su actividad se esta viendo mermada o directamente impedida”.

Para Carrillo, “Es donde más precarización del empleo se está produciendo, donde más se utiliza la contratación temporal, a jornadas inferiores a las efectivas, etc.. , y que si todo esto venía sucediendo en la época de las vacas gordas, se puede imaginar que todo ha empeorado para los trabajadores” señala.

“En el sector hotelero también se dan enormes diferencias entre pequeños y grandes establecimientos y empresas, y en la mayoría de los casos, incluso en empresas de peso, el problema del alquiler esta suponiendo que  se estén decidiendo finalizar contratos de explotación”, añade Carrillo

Apostilla que “Durante la pandemia, desde el sector de hostelería no ha parado un segundo para ayudar a los trabajadores/as en los expedientes de fuerza mayor, han servido bastante, pero estamos viendo como muchas empresas están aprovechando la coyuntura para “hacer limpieza”, reducir plantillas, empeorar las condiciones de trabajo o directamente cerrar,para centrarse en inversiones que han realizado en otros países “.

Por lo que desde UGT se considera que es importante que a la hora de tomar decisiones de restricciones de actividades, que si bien son necesarias, pueden ocasionar serios daños para nuestra economía, por lo que seria deseable que de manera simultanea se establecieran canales de ayuda para paliar el impacto, y que los módulos para los autónomos, o las cuentas trimestrales que deben presentar los autónomos societarios y las pequeñas empresas, junto con la presentación de gastos fijos obligados como es el alquiler del local, pueden servir de referencia para evaluar el grado de peligro que corren y, por tanto, la prioridad de recepción de las ayudas y su cuantía, y que, por  supuesto, que estas ayudas, o cualquiera otra destinada a ayudar a empresas, deben ir condicionadas de manera directa con un compromiso de continuidad de la actividad y de los contratos de los trabajadores/as.

Finalmente, Carrillo traslada que FeSMC-UGT ha solicitado una mesa técnica de crisis, dentro de la mesa de turismo, para hacer, entre todos los agentes sociales y económicos un seguimiento conjunto y haber tenido ya adelantado este  trabajo conjunto tan necesario en estos momentos para este otro sector fundamental para la economía andaluza.